La muerte en un individuo se puede reconocer porque el
corazón deja de funcionar (paro cardio-respiratorio) o por muerte encefálica (el tallo cerebral
deja de recibir sangre).
La mayoría de las personas fallecen debido a un paro cardio-respiratorio, independientemente
de la enfermedad que cause el cese de las funciones del corazón. En estos casos sólo se pueden
donar tejidos como las córneas.
En el caso de las personas que fallecen por muerte encefálica se pueden donar sus órganos
(corazón, riñones, hígado, pulmones, páncreas, etcétera) y tejidos.
No todas las personas que fallecen pueden ser donadoras de órganos. Se requiere una
evaluación médica de las condiciones del cuerpo y de cada órgano en específico.
Última modificación :
Viernes 25 de Septiembre de 2009 por Guadalupe Rojas S.